Traducción

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La magnetizada Lisboa

    Lo primero que hice, cuando decidí viajar a esta hermosa ciudad, fue ir a comprarme una guía en donde me explicaran con pelos y señales como era la ciudad, que era lo que se podía visitar, los mejores restaurantes, museos...  El tiempo pasó sin darnos cuenta y al mes y medio, ya estábamos cruzando el puente Internacional del Guadiana.

  Lo primero que nos sucedió, a parte de la anécdota que he contado anteriormente fue que al entrar en la autovía de Portugal, la cual cruza el país de sur a norte, nos equivocamos y nos situamos en una autopista de pago, vamos que nos metimos en un llío del que sin darnos cuenta, no pudimos salir hasta que no andamos 150km. ¡Una burrada lo sé, el precio del peaje también lo fue, pero bueno, no sabíamos por donde íbamos...!

  No habíamos echo nada más que entrar a la ciudad y ya la estábamos liando. No se como, pero aparecimos dentro de la Plaza del Comercio, una de las más importantes de la capital con el coche. La gente nos miraba raro y nos hacían gestos, pero como no entendíamos nada, nosotros a lo nuestro. 

  El hospedaje, según mi guía, lo habíamos cogido en la zona más peligrosa de la ciudad, otro dato bueno, teniendo en cuenta la trayectoria de líos que llevábamos a nuestra espalda y eso que todavía no habíamos llegado a la ciudad, esta zona era el Barrio Bajo, la parte antigua de la ciudad, la mejor, porque tenía muchísimas cosas para ver y gran encanto, pero por la noche, lo mejor era estar en el hostel y no salir mucho. Eso otra, el hostel estaba en un 5 piso, sin ascensor, con escaleras inclinadas, no muy apto para estar todo el día de arriba a abajo.

   Para visitar la ciudad decidimos que lo mejor era, hacerlo como nos contaba la guía, por lo que la dividimos en 4 partes, la Baixa - Chiado, el Barrio Alto, la Alfama y  Belém, y así empezamos a movernos. 
Plaza do Comercio

Día 1:
  Empezamos por la zona que está más cerca de nuestro hostel, la zona de Baixa-Chiado. Lo primero que nos encontramos, fue la Plaza de Comercio. ¡Increíble, es brutal! no hay foto que pueda coger toda esta plaza entera. 
Arco Rua Augusta (parte que pega a la plaza)




   Justo en uno de los lados de la plaza, nos encontramos con el Arco Rua Augusta, encargado de abrir la ciudad a sus visitantes.
Arco Rua Augusta (zona comercial)
   Esta entrada, te guía hasta la zona más comercial de la ciudad, en la que nos podemos encontrar varias calles llenas de tiendas, comercios, restaurantes, bares... Es como si dijéramos la parte más señorial de la ciudad. En cuanto a la comida, la relación calidad-precio es genial, comes mucho por poco dinero.
 
Elevador de Santa Justa
   Después de tomar un pequeño tentenpié en un bar autenticamente lisboetano, seguimos caminando hasta que nos encontramos con una gran cola de gente. ¿Por qué estarían haciendo cola? ¿Qué era lo que había por aquí? Pues bien, mientras que uno de nosotros hacía cola, el otro se informaba de que era lo que iba a ver aquel mogollón de gente... Después de 40 min de cola, al fin nos tocó, la verdad, merece la pena esperar y pagar por subir, ya que una vez que estas arriba, las vistas de la ciudad son brutales.
Pasaje Elevador

  Al bajarte lo haces por otra calle distinta a la que te subes, ya que te dan la opción de caminar, por un pequeño puente que hay a la salida del elevador. Importante, si tienes vértigo no te subas, te lo digo por experiencia.  

Ayuntamiento Lisboa
   
                                          Desviándonos un poco de esta zona, nos encontramos por casualidad el ayuntamiento de la ciudad. Estaba como escondido, tras un pequeño callejón nos lo encontramos y la verdad, nos alegramos mucho, ya que pudimos entrar dentro a visitarlo.

Catedral de Lisboa
Típica calle
    Cómo no queríamos que se nos hiciera muy tarde ya que el barrio donde habíamos cogido el hostel no era muy aconsejable por la noche, este día lo completamos con algunas de las vistas de las maravillosas calles de la zona comercial y con la Catedral de la ciudad, que por cierto me recuerda mucho a la de Notre Dame, aunque claro está, mucho más pequeña.
   Como empezó a llover y ya estaba haciendo de noche, decidimos ir a comprar comida y marcharnos.

Hostel
   Al llegar, nos dimos cuenta de que teníamos compañeros, siete brasileñas y dos ingleses, muy majos por cierto, pero eso de tener que estar cocinando todos a la vez, no se lo aconsejo a nadie. Os dejo unas cuentas fotos del hostel para que veáis que bonito era, pese al malestar de su fachada.
Salón-cocina



 Día 2:
   ¡Hace solecito! esas fueron nuestras primeras palabras al levantarnos, por lo que aunque teníamos pensado seguir viendo la ciudad, decidimos acercarnos a la zona de Belem. Para ello, tuvimos que coger uno de los tranvías que transita la ciudad, nos dejó en la zona alta de la ciudad, en la Plaza del Rossio. En la parte derecha de ésta, hay un kiosko un poco raro, sin ningún tipo de cartelería informativa, donde se compran los ticket del transporte urbano y para visitar los monumentos, no me preguntéis como lo averiguamos porque ni nosotros lo sabemos.

Monasterio de los Jerónimos
Monasterio por dentro
  El autobús nos dejó en la puerta del Monasterio de los Jerónimos ¡Increíble! No hay palabras para describirlo, es inmenso, está muy bien cuidado, no es caro entrar, es más aquí el carnet joven vale para todo y en la entrada te descuentan hasta la mitad.

Torre de Belem
    Cuándo estábamos viendo el monasterio, nos dimos cuenta, de que a lo lejos se podía ver la Torre de Belem, pequeña a lo lejos, pero cuando estás cerca te deja anonadado, por su situación, ya que está entre el agua y la tierra. Cuando sube la marea no se puede visitar y cuando está baja todos pueden entrar.

     Si nos situamos de espaldas a la torre, podemos ver el monumento a los Conquistadores, creado para conmemorar los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante (infante portugués importante en la época de los descubridores).
Monumento al avión
Monumento a los Conquistadores
Al lado de este gran monumento hay otro dedicado al avión.

Museo de coches
 



 



 


  De Belem decidimos volver andando, ya que comprobamos que no estaba muy lejos de la ciudad y con el buen día que hacía no teníamos escusas.

   En el trayecto de vuelta nos encontramos con el museo de los coches, parada obligatoria para los amantes de este tipo de transporte.

  Ya que habíamos descubierto la Plaza del Rossio, pensamos que sería buena idea volver a verla y comer por aquella zona. Es una gran plaza, llena de movimiento, tanto por todos los animales que tiene como por las personas que pasean en ella a cualquier hora. Siempre está transitada, sea la hora que sea.
Plaza del Rossio monumento

Plaza del Rossio
Plaza del Rossio
Parque Eduardo VII
   Después de descansar un rato de la gran caminata que nos habíamos pegado y de almorzar en un restaurante típico de la ciudad (un McDonald que está en uno de los lados de la plaza), la guía nos aconsejaba que siguiéramos andando hacía la parte alta. Le hicimos caso y es ahí cuando, después de creer que nos iban a cortar los pies, llegamos a una de las zonas verdes más grandes y más bonitas de la ciudad, en el parque Eduardo VII. Esta zona queda un poco lejos del centro, pero merece la pena visitarla. Sus jardines, sus fuentes, su gigantesca bandera, sus animales, hacen que este parque sea distinto a los demás, con un encanto único.

Día 3
   Cogimos fuerzas con un gran desayuno típico andaluz y nos echamos a la calle, porque hoy tocaba el barrio de la Alfama, la zona de nuestro hostel.
Museo del Fado
Castillo por dentro
Convento de Santa Clara
  





   

  

   Andando por estas calles nos dimos cuenta de porque estaba catalogado como zona peligrosa y era porque es la zona antigua de la ciudad, el casco viejo, donde quedaban las tiendas más tradicionales y los edificios más antiguos de Lisboa. 
Castillo por dentro

   En este barrio descubrimos el museo del Fado (cante típico portugués), el Convento de Santa Clara y el Castillo de San Jorge. No se si era porque este era nuestro barrio, o por el encanto de sus calles, pero para mi gusto, este es el mejor barrio de Lisboa. El fado suena por donde quiera que te muevas, ESTE BARRIO TIENE UN ENCANTO ESPECIAL.

Día 4
   Al ser nuestro último día, lo dedicamos al ocio y a ver, todos los museos que la ciudad ofrece. Visitamos el del vino, de moda contemporanea, arqueologico, arte moderno... los vimos todos, pero el que más me gustó de todos, fue el Museo Nacional de Titeres y Marionetas. ¡Si te gustan las marionetas, este es tu museo!
Museo Nacional de Títeres y Marionetas
 
   Comimos en un restaurante super bueno, que estaba en el Barrio Alto. El bacalao es típico de la zona, así que no dudéis en pedirlo, ¡está de muerte!

Restaurante Barri
    Como no podíamos volver con las manos vacías y allí, el vino es de muy buena calidad, entramos a una tienda especializada. Entre prueba y prueba, faltó poco para que nos emborracháramos, pero sin problema, porque los vinos estaban riquísimos.
 
   No nos podíamos ir sin probar los deliciosos dulces que habíamos visto a nuestro paso por la ciudad. El más raro que nos comimos fue, una especie de bollo dulce relleno de masa de chorizo, parecía una mezcla rara, pero el sabor era delicioso.

  Lisboa es una ciudad muy diferente de aspecto a las nuestras, pero de personalidad es muy parecida, ya decía yo, que al estar tan cerca algo deberíamos de tener en común. Eso si, nosotros somos más cuidadosos con respecto a las fachadas de nuestras casas, lo que es a ellos, les da totalmente igual. Aquí os dejo como siempre la página web de Lisboa donde yo busqué la información para mi viaje. Disfruta de Lisboa

 Antes de marcharme he de añadir una foto mítica de la ciudad, la de su tranvía, que aunque lo haya nombrado poco, pasea por sus calles todo el día, magnetizando aún más esta ciudad.

Tranvía por las calles de Lisboa

lunes, 2 de diciembre de 2013

Anécdota viajera... ¿Redireccionando?

   Hace cuatro años, decidí que para el puente de los santos, mi fecha preferida para viajar, me iba a ir fuera de España. Tras mirar y mirar cosillas, lugares, comentarios de la gente, etc. elegí cual iba a ser mi destino, Lisboa. Ya os hablaré de ella en  mi próxima entrada.

   Por aquellos entonces, yo creía que mi gps, recién compradito, me iba a informar de todas las carreteras por las que iba a ir pasando, pues bien, cuando salimos de Jaén, puse el gps dirección Lisboa y sin ningún problema, empezó a guiarme por las ciudades que a mi paso me iba encontrando. Cual fue mi sorpresa, que al llegar a la "frontera" entre España y Portugal, el aparato empezó a hacer cosas raras, una de ellas era que todo el rato estaba poniendo REDIRECCIONANDO... yo, como era nuevo, tampoco estaba muy segura de que era lo que estaba pasando y pensé... ¡Ya estamos! el chisme este no se ha levantado con buen pie y quiere que nos perdamos. No le hicimos caso, y seguimos conduciendo. Adentrándonos ya en tierra lisboetanas y al ver que seguía igual, decimos parar en un área de servicio y comprobar que era lo que estaba pasando.

   Lo cogimos, empezamos a mirarlo, lo apagamos, lo volvimos a encender... y ahí fue cuando mi novio, que es muy listillo, me preguntó ¿Pero nena, has introducido en la base de datos el mapa de Portugal? Imaginaros mi cara, parecía uno de los personajes de Goku, con la gota cayendo. ¡PUF! vaya despiste, llevo preparando un viaje dos meses y no caí en que tenía que insertarle el mapa de Portugal para poder movernos por el país, yo creía que los gps tenían instalados todos los mapas del mundo, ¡puf, yo que sabía!, ¡vaya cabeza!.

   Lo siguiente que recuerdo, después del posterior cabreo fue, que en una gasolinera próxima al área de servicio, teniendo en cuenta nuestro nivel de portugués, nos compramos un mapa y ya a partir de ahí, fue nuestro amigo inseparable.

   CONSEJO: antes de viajar, comprobar que tenéis un plan B por si algo falla y si viajáis con las tecnologías, móvil, gps, etc., comprobad que las habéis actualizado o habéis introducido los nuevos mapas, porque si no, no llegaréis a ningún lado.

sábado, 30 de noviembre de 2013

UN CIUDAD DE CUENTO...

   Pues si chic@s, es cierto, la ciudad de la que os hablo es idónea para crear increíbles historias de aventuras, historias terroríficas en las que al final el protagonista muere o incluso crear típicas historias de amor, de esas a las que las mujeres nos gustan tanto. ¿Sabéis ya de que ciudad os estoy hablando? Si no es así, os voy a seguir dando pistas...

   Esta ciudad está ensamblada en Castilla La Mancha, situada entre el río Júcar y el río Huécar. ¿Os va sonando? Con esta última pista seguro que la adivináis... Bueno, os sigo contando... Este municipio, gracias a su casco antiguo fue en 1996, nombrada Patrimonio de la Humanidad... ¡A qué ya lo sabéis! ¡Seguro que sí! Esta ciudad es Cuenca, un increíble municipio español, que tanto por sus casas, sus habitantes, su situación, por la belleza de sus calles... es una ciudad con un encanto especial. Como consejo, os la recomiendo para ir con vuestras parejas, más que con amigos, aunque claro está, podéis visitarla con quien queráis, ya que es una ciudad que acoge a todos sus visitantes por igual.


   Decidí visitarla, porque era la que me quedaba, dentro del conjunto Patrimonio de España, por visitar. Mi viaje duró 3 noches y 4 días, tiempo de sobra para visitar la ciudad y sus alrededor, es más, con un fin de semana hubiera tenido de sobra, pero bueno ya que quedaba un poco lejos de mi tierra, decidimos aprovechar al máximo el tiempo y alargar el viaje. 

   Nuestra estancia se desarrolló en los Apartamentos San Martín, unos apartamentos increíbles, con un gran encanto, es más, su dueño es un hombre genial que no puede ser más agradable. Los pisos, son de 2 a 4 personas y están situados justo en el casco antiguo de la ciudad, por lo que a la hora de visitarla no tuvimos que andar mucho, ya que lo teníamos todo cerca. En él, teníamos cocina, cama, cuarto de baño, información sobre restaurantes, museos, ciudad encantada...

  Desde Jaén se tardan sobre unas cinco horas, como nosotros llegamos un poco tarde, pensamos que nuestra primera noche iba a ser más tranquila, sin visitar nada, solo salimos a cenar, pensando que al día siguiente nos tocaba una buena caminata.

  Así fue, nos levantamos sobre las 8:00 de la mañana, nos tomamos un buen desayuno y eso sí, muy muy bien abrigados, nos dispusimos a ver la ciudad. Lo primero que visitamos debido a la cercanía a nuestro hospedaje fue, la Plaza de España, donde se encontraba el ayuntamiento y la Catedral, que nos dejó sin palabras, de verdad, nunca había visto un templo tan bonito y tan bien conservado. La entrada costaba unos 3€ sin visita guiada y 5€ con visita guiada o audífono, aquí los carnets de estudiantes o el carnet joven no sirven.
Catedral de Cuenca, estilo gótico (s XII- 1271)
Convento de las Carmelitas
Vistas de Cuenca
  


Seguimos paseando por la ciudad y muy cerca nos encontramos con el museo de Arte Abstracto, con el convento de las Carmelitas y con estas preciosas vistas panorámicas de la ciudad. ¡Increíble, Cuenca tiene unos paisajes super bonitas, que en otoño acentúan su encanto!

Vistas del Puente Colgante y de las Casas Colgadas

Nos dijeron que el Puente Colgante estaba cerca de esta zona, pero lo que no sabíamos era, que nos lo íbamos a encontrar en estas increíbles vistas. ¡Qué pasada y qué ganas de cruzarlo!.

   Aunque estaba difícil que se mejoraran estas vistas, teníamos que seguir caminando y viendo la ciudad, por lo que andando y andando llegamos a la parte más alta, donde encontramos el Arco de Bezudo, parte de la muralla que rodeaba a Cuenca antiguamente, actualmente conocido como el Castillo.

 










Junto a este trozo de muralla, se encontraba el Archivo Histórico, referente de lo que vivió la ciudad en la época de la guerra civil.

Archivo histórico Ciudad de Cuenca
   Después de pasar un poco de frío y de tomarnos un tentempié en una acogedora cafetería, seguimos con nuestra ruta por esta ciudad. Ahora, podemos comprobar de primera mano, que también te brinda la oportunidad para el deporte, ya que puedes hacer escalada, puedes salir con la bicicleta, puedes correr por sus vías verdes... ¡Vamos! que está adaptada a los gustos e intereses de sus ciudadanos.

Aquí os dejo el cartel informativo de las rutas a las que podéis
Panel informativo de senderos
acceder desde la parte alta de la ciudad. Todas están conectadas entre sí, por lo que no hay problema de perderse. No hay ninguna que tenga excesiva dificultad, por lo que os animo a hacerlas con los más pequeños.


  Estas son las vistas que te esperan si decides hacer alguna ruta, ya que se desarrollan por las zonas de los ríos Júcar y Huécar, encargados de acordonar la ciudad por ambos lados. Creo que es mejor opción para el verano, ya que el agua, que las bordea, hará que tus rutas sean mucho más fresquitas.

Vistas río Júcar 
 Seguimos paseando por esta ciudad encantada, descubriendo nuevos rincones, nuevos caminos y sobre todo, paisajes que te hacen parecer que estás dentro de un cuento de fantasía. Os dejo algunas... 
Nacimiento de agua

Río Júcar
Vistas del río Júcar
Arco de piedras naturales


Santuario de Nuestra Señora de las Angustias
Esta escalera, de piedra, está enraizada con plantas silvestres de la zona y está situada al borde del río Júcar, donde se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de las Angustias, lugar sagrado, que aunque esté en la parte baja de la ciudad, es muy visitado por sus fieles.

Parada obligatoria de un escritor
Paseando a la orilla del río, me encontré este mirador que homenajea a Camilo José Cela. Las palabras que en esta pared ponen, si alguien conoce o a leído algo de este escritor, sabe que solo él puede escribirlas...

" CAMINANDO CUENCA AL VIAJERO LE BROTAN DE SÚBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR"

En este momento, me encontré con un banco que te ofrecía descanso, por lo que no me quedó más remedio que sentarme y disfrutar de aquellas palabras que habían salido de la boca de este gran escritor. (momento de reflexión en el camino).
Parque fluvial bañado por el río Júcar

Después de dar este largo y bonito paseo, nos comentaron que había unos túneles que se habían creado en la guerra civil, por los habitantes de Cuenca, con el fin de que si había algún bombardeo, las personas se pudieran refugiar en él. Según nos contaron, fueron muy duros acabarlos ya que en ellos, murieron muchas personas. Yo siempre he creído, que es bueno conocer la historia de España, pero es más duro recordar aquellos trágicos momentos que vivieron algunos de nuestros mayores.

Túnel Alfonso VIII
    El Túnel Alfonso VIII, se puede visitar tras pagar 5€ por persona, al entrar te dan un casco para protegerte por si se desprende algunas piedras o algo, para que no te dañen la cabeza.
   Merece la pena hacer esta visita, ya que la guía, dicharachera a más no poder, te explica con pelos y señales los entresijos más oscuros que sucedieron en esta zona de España, durante la época de la Guerra Civil, entre el 1936-1939.
   Es curioso conocer esta parte de la historia, desde la perspectiva de los propios sufridores. Es duro y valiente por su parte contar y reconocer todo lo que en aquella época se vivió. Ojalá nunca vuelva a pasar, ojalá nunca volvamos a tener que crear túneles para tener que escondernos de alguien... (palabras de un conquense).

Después de esta gran visita tocaba descansar para el día siguiente.

   Al levantarnos, nos quedaba por visitar la zona nueva de la ciudad, la parte del río Huécar y lo más bonito de ésta, Las Casas Colgadas y el Puente Colgante.

  Después de escuchar y escuchar como eran las Casas Colgadas, lo bonitas que eran, que si daba miedo pasar por el puente... ¡Por fin nos tocaba a nosotros! y aquí está la prueba de que fuimos capaces de montarnos y pasear por su puente. Bueno he de decir, que si que temí en algunos momentos por mi vida, porque cuando me disponía a hacerme una foto en el centro del puente, vi como a lo lejos llegaban más o menos sobre unas 90 o 100 mujeres, que se disponían a montarse en el puente... cómo véis, si os estoy escribiendo es porque sigo sana y salva y el pobre, aunque es viejo, resistió como un campeón.

Puente colgante Cuenca
Puente Colgante - Cuenca
 ¿Qué os parece? ¿Seríais capaces de cruzarlo? Yo os animo a que visitéis la ciudad y a que lo crucéis, eso sí, si tenéis vértigo, mejor que os quedéis en un lado y hagáis de fotógrafos.
Casas Colgadas - Cuenca


Vistas desde el Puente Colgante - Cuenca
Puente Colgante desde el otro lado
Casas Colgadas (Museo de arte)




Típica foto que todo el mundo tiene que hacerse si viene a visitar esta ciudad, una montados en el puente y otra debajo de las Casas Colgadas.




   Bueno chic@s, pues hasta aquí llega mi visita a esta increíble, maravillosa y conmovedora ciudad. Siempre he dicho en todos mis viajes, que visitéis las ciudades de las que os he hablado, hoy os digo de esta, que OBLIGATORIAMENTE tenéis que visitarla. 
   No es cara para dormir, ni para comer y mucho menos lo son sus museos y las múltiples actividades de ocio que podéis hacer. ¡Qué tenéis que ir! Se acerca el puente de la Inmaculada, buena fecha para viajar... Un saludo, nos vamos leyendo.
   Aquí os dejo el enlace de la página web oficial de Cuenca para que comprobéis por vosotros mismos más cosas acerca de esta maravillosa ciudad. Cuenca

martes, 19 de noviembre de 2013

GRAN NOTICIA

   Chic@s tengo que daros una muy muy buena noticia... No he podido seguir contándoos los sitios en los que he estado, porque el ordenador se me había estropeado y según me habían dicho, no iba a tener arreglo, algo que me dejó muy triste ya que en él, tenía las fotos de todos y cada uno de los momentos que he vivido en los últimos seis años... :(

   Estuve preguntando sitios, a personas... y nadie me lo podía arreglar, y yo pensaba... ¿Las cosas no se pueden perder así como así?, ¿no se van a poder recuperar, tiene que tener alguna solución?... Después de estar más de un mes entre llamadas y contactos que me iban pasando, hoy me han dado la noticia de que los datos de mi ordenador se van a poder sacar y ser devueltos a su dueña, eso sí, a previo, pero me da igual, todo sea por poder tener otra vez "mi vida" digo mi vida, porque ahí están mis recuerdos, mis trabajos de estos años de carrera, las imágenes de personas que ya nunca más se van a poder fotografiar... 

   Espero que después de esto a nadie más le pase, solo con ir metiendo la información que vas recopilando en un pen o en un disco duro estará todo solucionado. Yo tengo un disco duro pero nada, no lo utilizaba porque me daba pereza. Ahora, cada vez que tengo algo importante guardado en el ordenador, no tardo nada en pasarlo, POR SI ACASO.

   Después de este notición, os anuncio que pronto estaré subiendo nuevas entradas con magníficas fotos y muchísimos lugares que contaros.


   Abrazos para todos... yo me voy a celebrarlo como se debe (peli y sofá, tremendo plan para un martes por la noche).